martes, 13 de noviembre de 2012

•*´¨`*•♥•Vampiro Solitario•♥•*´¨`*• Jemi ★ Cap: 36


Yo veré si Joe está bien. Tú puedes ir a ver lo que quiere tu jefe. —Sugirió Jenny, dándole un empujoncito en dirección al editor jefe.— No vamos a estar mucho más aquí, en cualquier caso. Están cerrando temprano para dar tiempo a todo el mundo a que se prepare para el baile de disfraces Renacentista y el banquete.

Oh, sí, pensó Demi mientras se acercaba a su jefe. Esta noche era el baile de disfraces.

* * * * *

Joe asintió solemnemente cuando el lector con el que estaba hablando se levantó y se fue a hablar con Jenny. Se estaba acostumbrando a hablar con los lectores. Al principio no se había esforzado mucho, pero la charla de Demi en su casa continuaba resonando en su mente, cómo, sin ellos, no le publicarían. Que él tocaba sus vidas, y que ellos sólo deseaban decirle eso. Había aprendido a responder de una manera agradable a los embarazosos cumplidos que le regalaban, pero había encontrado que con poco esfuerzo los lectores se abrían más a él. Le decían cosas, le daban partes de ellos mismos que no sabía como manejar.

Una mujer le había dicho que acaba de perder a su joven hijo, que la vida le parecía desolada e interminablemente cruel pero que había encontrado evasión y esperanza en sus libros. Quizás la vida volviera a estar bien algún día. Entonces había forzado una risa y le había dicho que solo deseaba que el vampirismo fuera real, que si hubiera creído en ello, habría buscado por toda la tierra un vampiro que salvara a su hijo.

Joe había sufrido por la mujer. Había sentido cómo su dolor le alcanzaba y penetraba en su cuerpo. Sabía que no estaba bien pero no había sido capaz de simplemente dejarla ir. Se había deslizado en su mente y... no había borrado su dolor, pero lo había velado en alguna medida, aliviándolo para que los buenos recuerdos fueran más fuertes que los malos. Se había ido sonriendo.

Hoy había encontrado mucha gente herida. Una vez que se había abierto a ellos, parecía no poder volver a cerrarse. Pero había encontrado también mucha gente que era agradable. Había encontrado toda la experiencia interesante, por no decir algo más. Había escrito sus libros por razones puramente egoístas, había que reconocer la verdad. Pero ahora veía que los libros estaban tocando las vidas de muchos otros. Eso le hizo querer probar su talento con ficción genuina, algo que nunca había considerado. Había comenzado su vida como un guerrero. Después de unos cientos de años se había vuelto algo así como un libertino. Cuando se había cansado de eso, se había vestido con los ropajes de un personaje estudioso y se había sepultado en la historia. Quizás era hora de buscarse una profesión más creativa. ¿Pero sería bueno en ello?

— Okey. Hora de irse. —Demi apareció repentinamente a su lado.— Allison está cerrando la sala de descanso más temprano para que todo el mundo tenga tiempo suficiente para prepararse para el baile Renacentista.

Joe dio un suspiro de alivio. Los otros escritores parecieron hacerse eco. Aunque era gratificante hablar con los lectores, también era agotador. Joe esta sorprendido por lo exhausto que se sentía.

Mientras caminaba con Demi hacia el ascensor, se recordó a sí mismo el alimentarse antes del baile. Era absolutamente necesario. Esto llevó sus pensamientos al asunto del baile. Un baile del Renacimiento.

Bueno, él tenía recuerdos muy agradables de esa época. Por esa razón, Joe estaba seguro de que el baile de la noche sería divertido.

El baile Renacentista fue fatal. Al pensar en la era, Joe había olvidado una cosa: Los vestidos que las mujeres usaban. Infelizmente lo recordó cuando Demi salió de su dormitorio y entró en la sala de estar común.

Ella vestía un completo traje Isabelino de brocado de Borgoña y lazos blancos. El vestido tenía un corpiño de terciopelo con el pico tradicional. Su larga falda y sus mangas eran plisadas. Lucía preciosa. Verdaderamente. Pero el corpiño era el qué realmente hacia al vestido; forzaba sus pechos juntos y altos tanto que parecían listos para salirse en cualquier momento. La boca de Joe comenzó a hacerse agua en el momento que ella apareció. Luego él se dio cuenta de que no sería el único mirando esas deliciosas esferas en semejante exhibición. Demi iba a vestir esa maldita cosa en público. A él no le gustó para nada ese pensamiento.

Joe había abierto su boca para decirle eso cuando ella se congeló y parpadeó.

— ¿Qué diablos tienes puesto? —Preguntó ella.

El se tensó sorprendido. Recorriendo con la mirada el traje azul oscuro que vestía, él dijo:

— Este es un traje tradicional del siglo XVI. ¿No lo habías ordenado tú?

— Si, por supuesto. Pero yo sólo les dije el talle y no especifiqué... —La voz de Demi se desvaneció, y ella lo miró ceñudamente.

— ¿No te agrada?

— ¿Agradarme? Bueno, es sólo... luces un poco... er... frufrú. —Dijo ella finalmente.— Quiero decir... el calzón© negro hace lucir a tus piernas bastante bien, pero...

— Se llaman calzas. —Le informó Joe. Él todavía estaba tratando de deducir que significaba frufrú. No sonaba galante, la manera en que ella lo dijo. Desafortunadamente, él no estaba al día con los eufemismos modernos. Realmente debería salir más a menudo.— Pensé que habías editado romance histórico también. —Dijo él, tal vez con un toque malhumorado.

— En su mayor parte medieval. —Explicó ella.— El Renacimiento no fue tan popular. —Ella frunció sus labios, luego giró un poco hacia un lado.— Entonces, ¿qué es eso... er... ella señaló el dirección a su ingle— esa cosa de pato?

Joe suspiró.

— Es un calzón.

— Oh. —Ella inclinó la cabeza lentamente, considerando el más bien exagerado artículo.

Joe miró hacia abajo y lo consideró también. Era enorme, una hinchada y severa bolsa ornamentada con varias alfileres enjoyadas. Era también un poco deformado y vagamente se asemejaba a un pato. Este era obviamente un traje del Renacimiento temprano. El calzón se había dejado de usar durante el reinado de la Reina Isabel.

— He leído acerca de eso, pero pensé que supuestamente eran... er... más redondos o algo por el estilo. Te vas a lastimar. Alguien caminará hacia ti, chocará contra eso y...

— ¡Hey, vosotros dos lucís bien! —Taylor salió de su habitación vistiendo un traje rojo y borgoña no muy diferente al de Joe. Su calzón era, sin embargo, un poco más normal.

Joe sonrió al hombre más joven, sintiendo la tensión escurrirse de él. A él no le importaba tener a Demi criticando su traje, aun peor era tener su atención enfocada en su calzón. Saber que ella estaba mirándolo fijamente hizo a un pedacito de su anatomía agitarse de interés.

— Entonces... —Taylor recorrió con la mirada a los dos— ¿...estamos listos para irnos?




© En la versión en inglés la escritora utiliza la palabra “codpiece” que no tiene traducción en castellano pero que se puede interpretar como calzón

No hay comentarios:

Publicar un comentario